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Valle de Tonosi

Valle de Tonosi

Valle de Tonosí

Este hermoso valle se localiza en el extremo suroeste de la Península de Azuero. Se destaca por la riqueza natural de sus tierras firmes y por sus espectaculares paisajes, compuestos por montañas color esmeralda. Es la última reserva de montañas vírgenes de la de ésta región. Su superficie total es de mil 335 Km².
Por uno de los caminos, el que viene de Pedasí, usted observará un paisaje de mar con amplias tierras bajas y fértiles dedicadas a la agricultura y a la ganadería. Por otra vía, la que viene desde Macaracas, podrá apreciar las tierras altas que separan al Valle de las provincias centrales, bosques y una abundante selva. Las tierras altas se bajan suavemente hasta formar las fértiles planicies del Valle, que tiene una extensión de más de 40 mil hectáreas.
Aquí se ubica parte del más significativo reducto boscoso del área de Azuero, el Parque Nacional Cerro Hoya. En este parque nacen los ríos del suroeste de la Península de Azuero como Sierra, Portobelo, El Guánico y Tonosí.
En este Valle sobresalen dos montañas: el Macizo del Canajagua y el Macizo de la Cordillera del Occidente. Ambas cadenas montañosas esconden el Valle de Tonosí, como una especie de barrera natural, cuyos puntos más altos son: Cerro Cambutal con mil 400 metros, Cerro Quema con 950 metros y el Cerro Canajagua con 830 metros.
La costa del Valle de Tonosí es favorable para practicar el eco turismo, ya sea practicando el senderismo o  deportes acuáticos. Aquí aprovechará al 100 % los riachuelos, cascadas y playas como La Marinera y La Cuchilla, donde los quelonios llegan a desovar en sus blancas arenas.

Historia
La barrera natural montañosa lo mantuvo alejado del resto de la región, esto impedía llegar al Valle por vía terrestre. La única vía de comunicación era por vía marítima, donde pequeños barcos que hacían la ruta desde David a Panamá y viceversa se detenían en Búcaro, cuando había carga.
En 1925 el gobierno otorgó 40 mil hectáreas planas a la empresa norteamericana Tonosí Fruit Company para dedicarlas a la explotación bananera. Finalmente y después de muchos inconvenientes la Compañía y los extranjeros abandonaron las tierras de Tonosí en 1950, cuando las tierras fueron nacionalizadas por el gobierno del Presidente Arnulfo Arias Madrid, ante la presión de diferentes grupos sociales.
Desde ese momento, aumenta la migración hacia el Valle, debido dadas las circunstancias que en muchos lugares de Azuero eran afectados por la sequía. Estas tierras fueron un atractivo para muchas familias campesinas de La Tablas, la Villa de Los Santos, Macaracas, entre otros lugares cercanos.
Para sus nuevos pobladores el Valle de Tonosí era como un “Nuevo Mundo” que guardaba grandes tesoros como: tierras vírgenes; amplias selvas donde habitaban animales de caza, bosques madereros, y sobre todo agua dulce en abundancia. Todo esto permitió la rápida población de la región y la paulatina entrada del progreso, en forma de vías y calles de acceso, luz eléctrica, y servicios de telecomunicaciones.