Las Tablas
Las Tablas
Dos comparsas, Calle Arriba y Calle Abajo, se desafían durante los cuatro días de carnaval en una dura “batalla”, que tiene su más singular expresión en las “puyas”, sonadas críticas que se lanzan una contra la otra. Los carnavales tableños son considerados como los más vistosos y populares del país, debido a la belleza y alegría de sus reinas quienes nos invitan a bailar en los culecos. Fuera de los carnavales su imagen es tranquila, propia de la campiña interiorana.
Es difícil saber con exactitud sobre la fundación de esta ciudad, pero su establecimiento guarda mucha relación con el desvalijamiento y destrucción de la Ciudad de Panamá aquel funesto 28 de enero de 1671. En medio de aquella catástrofe los españoles e hijos de españoles tenían que tomar una decisión entre tres opciones: Retornar a España, rehacer la ciudad o irse a tierras más seguras apartadas de la itinerario de los piratas. Hubo seguidores para las tres elecciones.
Así, unos días para cumplir seis meses desde que lo perdieron todo, un grupo de nobles y sus familias, dirigidos por Jacinto Barahona, crearon la ciudad de con el nombre de Santa Librada de las Tablas el 19 de julio de 1671. Se dice que su nombre se debe a que las primeras casas del pueblo se edificaron con la madera del barco encallado en que llegaron y los pobladores de aquel tiempo decían al indicar el lugar: “vamos para las casa de las tablas”.
Las Tablas es la capital de la provincia santeña. Desde 1915, luego de la división de la antigua provincia de Azuero, en Los Santos y Herrera.
Es el centro político y comercial de la provincia de Los Santos. Desde el parque de Las Tablas, que a su vez es el centro de la ciudad, se observan gente conversando o de compras en sus almacenes, supermercados, farmacias y restaurantes. Tiene un comercio muy movido que se extiende hacia todas las direcciones. En uno de sus costados, está la famosa iglesia de Santa Librada hoy en día Monumento Nacional y en otro, el Museo de Belisario Porras.
El lugar encantador. Envuelto de árboles y llenos de aves cantoras, destacándose las palomas de castilla. Se ubica a 282 kilómetros de la Ciudad de Panamá.



