Los Mandarinos
Los Mandarinos
Desde aquí tengo un punto de vista distinto, nuevo y se me antoja, prohibido. Veo un paisaje increíble: el cerro El Gaital con toda su magnificencia envuelto en una suave bruma, que a medida que sube se confunde con las nubes que movidas por el viento, bajan.
El verdor de infinitos tonos se extiende hasta un punto, que confunde la extensión de la planicie con la de la montaña. Allí, en medio de este escenario verde blancuzco, se manifiestan la roca, el concreto y la madera, pero con el estilo toscano de Los Mandarinos.
Solo se escucha el rumor del viento entre las hojas y el clic de mi cámara, hasta que finalmente, ésta también se calla, quedando el más sublime silencio.
Luego de haber visto la extensión del mundo, bajo y contemplo la belleza lejana, pero ahora en primer plano. Recorro los patios interiores de Los Mandarinos y me envuelve sutilmente el aroma de la hierba fresca, las hortensias, crotos, banderas españolas y las ginger, antes de encontrarme con sus hermosos colores rosa, blanco y rojo.
En mi andar escucho el canto de las aves, que me miran sin que yo pueda verlas. Observadores de aves de diversas partes del mundo vienen al Valle de Antón a encontrarse con el Saltarín Gorgiblanco, el Mirlo Gorgiblanco, el Piquigrueso Carinegro, el Colibrí Cabecivioleta, la Golondrina Azul y Blanca, Trogón Ventrianaranjado, el Tucancillo Orejiamarillo, entre otras especies, propias de este ambiente de montaña.
Los Mandarinos es, hoy por hoy, el punto de referencia en hospedaje con estilo en El Valle de Antón. Es un hotel-boutique de 31 habitaciones. Construido con ese estilo originario de la provincia italiana La Toscana, cuya capital es Florencia y desde siempre, cuna del arte europeo. Con un aspecto rústico, pero de fino acabado: techos de tejas con aire mediterráneo y paredes exteriores compuestas de muros de piedra, combinados con paredes de revestimiento estuco, pintado en blanco ceniza.
Desde sus amplios ventanales se observa el hermoso paisaje de El Valle de Antón. En primer plano se aprecian los cerros El Gaital y El Pajita de un lado, y el Carocoral del otro. Más allá se divisa la cordillera que da vida a la formación rocosa conocida como “La India Dormida” y cerrando el círculo, el puntiagudo cerro Cariguana.
La buena iluminación, el confort y un gusto exquisito en la decoración, predominan en las habitaciones, cuyas opciones son variadas y se ajustan a su necesidad.
“Me encantaría regresar porque pienso que fue el más bello y pacífico lugar en la tierra”, comenta un huésped de Los Mandarinos.
“Deme la holandesa de la botella verde”
A mí alrededor observo la calidez que da la caoba y el roble bien tratados, iluminados con bombillas, cuya luz amarillenta recuerda a las antorchas de los antiguos castillos medievales. Me encuentro en el exclusivo Pub O’Pedro’s. Un sport bar para el esparcimiento de los huéspedes del hotel, con una amplia carta de cervezas nacionales e importadas.
Para acompañar nada mejor que un delicioso plato de la cocina típica irlandesa, como el famoso Sheppard Pie, Fish and Chips, Salchichas Irlandesas y Beef and Guinness Pie. Todo en el ambiente alegre, tradicional y acogedor de los mejores pubs irlandeses del mundo. – “Aquí tiene señor su holandesa en botella verde”. Dijo un joven sonriente mientras vaciaba el líquido dorado cristalino, en un vaso cervecero oscurecido por el frío. Mientras tanto, en la pantalla de plasma, ubicado a mi costado, veo a Messi haciéndole “un sombrerito” al portero y celebrando el gol de la victoria.
Llegar a este sitio privilegiado, Los Mandarinos, es una experiencia que todos merecen vivir muchas veces, porque es vida.
¿Cómo llegar?
Tome la carretera principal. Ubique la entrada justo a lado del Supermercado Hong Kong. Deberá avanzar 2 kilómetros hasta llegar a la calle del Primer Ciclo El Valle. Desde aquí siga 200 metros y allí está. Desde la entrada, hay señales que le van guiando durante el trayecto. Para información sobre tarifas y reservaciones llame al (507) 983-6645 o visite www.losmandarinos.com
El Hotel cuenta con 31 refinadas y confortables habitaciones:
Suite: una espaciosa recámara con 2 camas dobles o una cama king, balcón, baño y sala-comedor.
Junior Suite: una recámara con sala de estar, cocinita, baño & balcón o la opción de una recamará con terraza y jacuzzi privado.
Deluxe room: una recámara con 2 camas queen o una cama king y cama extra para niños y baño.
Superior room: una recámara con 2 camas dobles o 2 sencillas o una cama king con un baño.
Ejecutiva: una recámara con 2 camas sencillas o una cama king y un baño.
En todos los casos, la estadía incluye el desayuno.
Eventos Especiales:
Para estadías románticas, luna de miel, fines de semana en familia, reuniones de negocios o eventos sociales Los Mandarinos ofrece una amplia terraza con capacidad para 200 invitados.
Si necesita más privacidad puede optar por la sala de reuniones para 15 personas o la sala de conferencias para 30 participantes. Todas están equipadas con los insumos tecnológicos que necesita para que la jornada sea todo un éxito y fluyan las ideas en medio de un ambiente de relajación.
Anti-aging Thermal Spa:
Está enfocado en el concepto del anti-envejecimiento. La idea es desacelerar este proceso de forma natural y saludable, brindándole al huésped una experiencia de relajación, reflexión, revitalización y regocijo.
Se trata de terapias, que incluyen aplicación de barro de colores naturales. Estos aportan minerales y oligoelementos que enriquecen la piel y previenen o solucionan problemas como el acné, la celulitis, la flacidez y el estrés.
Además tiene dos salas para consentirse un poco más, donde las fisioterapeutas le brindan deliciosos masajes, faciales y todo tipo de tratamientos corporales. También se ofrece un circuito termal compuesto por sauna, baño turco, ducha biotérmica secuencial y jacuzzi para aprovechar las propiedades terapéuticas, purificantes y relajantes del agua.




